CIELO BLANCO

Tras un primaveral otoño que parecía eterno y un día de Reyes a 25 grados, hoy el cielo se ha vuelto blanco y el ambiente muy frío. Parece incluso frío en todos los aspectos. Todo a mi alrededor se ha congelado, como las imágenes de esos flash mob, en los que todo el mundo se para y se puede caminar entre ellos. Pues eso es lo que me parece a mí que me va a pasar cuando salga a la calle. Todo será como ayer, y como antes de ayer y como antes de antes de ayer, pero con el cielo blanco. Es mi deber, mi obligación conmigo misma, el utilizar toda esta carga de vida que tengo hoy y que es completamente para mí y quién la quiera aprovechar conmigo hasta las 6 de la tarde. Hora en la que toda esa vida la compartiré con Héctor. Se la daré directamente para que él tenga más; para que tenga unos ahorrillos de vida en su banco personal y los use cuando quiera o le hagan falta. Sería bonito, verdad? En lugar de dar aguinaldo en dinero en Navidad o dar dinero en las celebraciones o aniversarios, tendrían que darnos un número de cuenta para meter ahí un poco de nuestra vida... para lo que venga en el futuro.

De momento, sólo hay un cielo blanco y un deseo de compartir y repartir vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario