¿HAY ALGUIEN AHÍ...:::?

Cada día es más difícil comunicarse con los demás. ¿No os pasa? Cuanto más fácil nos lo ponen (teléfonos móviles, correo electrónico, whatsapp, redes sociales) menos cosas nos decimos. No encontramos el momento, el lugar, no estamos de humor. O estamos hablando por teléfono, escribiendo un correo electrónico o mandando un mensaje a una persona que o bien vive a miles de kilómetros de nosotros o hace la tira de años que no vemos.

Y mientras, ¿qué hay de la persona que tenemos al lado?. ¿Qué hay de esas personas con las que convivimos con las que nunca nos viene bien hablar? O nos molestan o dan la sensación de que les molestamos mientras se comunican con gente más allá del horizonte.

Pensemos en ello, creo que merece la pena. Mirando de vez en cuando a nuestro alrededor, simplemente moviendo la cabecita, seguro que hay alguien dispuesto a escucharnos y a contarnos algo...

Escuchemos; creo que también merece la pena...

MAS SATISFACCIONES INMEDIATAS


DIOS...

... es sólo una palabra. Con muchos significados, pero sólo una palabra por la cual se han cometido muchos errores, muchos delitos y alguna cosa buena. Pero no es el ente todopoderoso en el que muchos creen y otros dicen que creen por el beneficio, terrenal y no espiritual, que ellos les reporta.

Si fuese algo más que una palabra estaríamos perdidos. Hambre, guerras, muerte, enfermedad, niños que sufren, buenas personas que padecen dolores inhumanos, criminales que se enriquecen a costa de los demás... ¿qué es eso?

No. No puede ser que sea más que una palabra. Pero es doloroso ver cómo la gente invierte su dinero en esa palabra, le reza, le da gracias en medio de la desgracia.

Me siento personalmente dolida al respecto. Mis padres, católicos, apostólicos, practicantes y seguidores de la doctrina a su manera y según les conviene, creen a pies juntillas en ese concepto como si de lo más poderoso se tratase. Rezan cada día, al menos mi madre, y le da gracias por todo, mientras yo, su única hija sufre un cáncer desde hace más de dos años. Su único nieto estuvo a punto de quedarse sin madre.y no son capaces de desligarse del miedo de que si no siguen esa línea algo peor les vendrá. Y me hace  pensar que creen que si me pasan cosas es porque me lo merezco.

Las cosas  pasan porque pasan, y ya está. Pero ya no me pueden pedir siquiera el respeto y la tolerancia que antes tenía por determinados símbolos. No me voy a volver radical a estas alturas ni a soltar insultos, improperios ni acudir a absurdas manifestaciones. Simplemente  me da igual. Pero que no me hablen de inculcar esa doctrina a mi hijo. No; basta de mentiras.

Por mi parte vivirá la religión en su parte lúdica (navidad, reyes, vacaciones de semana santa...) igual que vive su cumpleaños o el de sus amigos; pero no habrá miedos de confesión, comunión, pecado, castigo de Dios, infierno, limbo, bautismo... y espero que eso pase en muchos hogares del mundo y eduquemos buenas personas en paz y equilibrio.

COMO PASAR LAS VACACIONES...

He estado reflexionando estos días de semivacaciones que hemos pasado, y realmente es importante plantearse que es lo que se quiere cuando se sale de viaje o se toman unos días de descanso.

- Relax total: hay que ir con la pareja, con la cual se tiene ya  tal grado de confianza, que permite estar en un circuito de un spa sin hablar y dejando la mente en blanco, en una piscina tomando una cerveza al sol, durmiendo la siesta mientras el otro lee en la terraza o ve la tele, todo ello salpicado de contactos con redes sociales si es que se quiere, lo mismo que  el sexo. Son unas vacaciones para uno mismo, en las cuales sólo hay que compartir vivencias a las horas de las comidas (buenas comidas) y apenas se discute ni se toman decisiones.

- Vacaciones con niños: vacaciones muy activas. parques temáticos, museos para niños, comidas rápidas de bajo precio y menor calidad. Muchas  risas a destiempo y muchos lloros, porrazos. Momentos muy buenos y muy cansados y todos dedicados a ellos. No hay relax, ni lectura, pero son muy reconfortantes cuando te dan un abrazo por la noche, muy cansados y muy satisfechos. Te quieres morir de cansancio, pero no tiene precio.

- Vacaciones divertidas: las de verdad; las que te dejan relajada para una buena temporada, con un buen sabor de boca y ganas de repetir. Esas, sin duda, son con las amigas. Ahí hay de todo:  confidencias, risas, lágrimas, chistes, picardía, discusiones, diversión, juerga, buena comida y bebida, excursiones... tiempo aprovechado a tope. Fuerza nueva para unos meses y esperanza de que se vuelva a repetir algo  similar,  con las misma o con otras amigas, pero  siempre para recargar pilas.

Igual yo he hecho esta reflexión un poco tarde, pero en  la medida que pueda voy a intentar hacer un repaso de ello. Creo que es invertir en salud y vivencias.