ALGUNOS DÍAS...

Algunos días son nefastos. Y lo son porque de repente todo se manifiesta tal y como es, y normalmente no es una manifestación agradable. 

Hace días que no me encuentro del todo bien, pero es algo que ya tengo asumido; además no acompaña el tiempo ya que los días son muy ventosos y hace que los cuerpos estén más doloridos. Pero eso va haciendo que el ánimo vaya decayendo poco a poco. Un día mejor, otro peor. Afortunadamente siempre hay algo que hacer y eso hace que el tiempo vaya pasando de forma más o menos placentera. 

Pero hoy, después de haber pasado unas cuantas noches mal, unos despertares pésimos; un dolor general de cuerpo desde hace unos diez días, como si fuese a coger una gripe, con hinchazón de las manos por la mañana hasta el punto de no poder cerrarlas, no poder calzarme con los zapatos que quiero porque no me caben, se ha instalado en mí un enfado frente a mi casa, mi marido, mi hijo y el mundo que me rodea. Todo eso según avanzaba la mañana se iba solucionando, pero en alguna parte de mi cabeza está el miedo a un TAC el día 5 de febrero y a ello se ha juntado que no me han puesto el gotero de esta semana porque mis defensas estaban muy al límite y mi anemia había aumentado.

La vida sigue, si. Pero es sábado por la mañana y tengo que adaptar mi estado anímico y físico al horario del fútbol de mi marido de por la tarde, que como es a las tres, pues hay que empezar prácticamente después de desayunar a hacer la comida ya que si no no da tiempo. Conclusión, el futbolista se ha comido un sándwich con una cerveza porque las miniquiches estaban en el horno y les quedaban 5 minutos. El caballerete de 5 años ha dicho que se le ha quitado el hambre y yo estaba tan hasta las napias de todo que me ha dado lo mismo. Cuando he terminado de comer, he recogido los platos sin que él haya comido nada, le he puesto la fruta y eso es lo que ha comido. Y me da lo mismo. Ya no quiero sufrir más.

A mí me da igual el fútbol el sábado por la tarde, el trabajo, el colegio, la piscina, el teatro, el fútbol de entre semana. Yo también tengo mis actividades semanales, pero creo que no me olvido de que vivo en casa con otras dos personas. Los niños son niños y tienen un mundo paralelo al que es muy difícil acceder en ocasiones... pero los adultos somos distintos. Y yo espero a que haya un momento en el que no haya actividades u obligaciones para pasar un rato juntos aunque sea viendo un poco la tele. Tengo ese pequeño residuo romántico dentro de mi. Y cuando aún no han terminado los títulos de crédito de la serie, película o programa que vamos a ver, miro a mi lado y me encuentro a una persona profundamente dormida se me ponen los nervios de punta (pero si está viendo algo que solo a él le gusta no pasa). 

Los humanos somos tan imbéciles que preferimos estar al lado de los nuestros en los momentos difíciles que disfrutar de los momentos buenos, momentos que simplemente dejamos pasar sin pana ni gloria.

FELIZ AÑO NUEVO

Ha comenzado 2013, y no lo ha hecho mal. Lacasitos en lugar de uvas, ya que como hace no mucho una naranja me hizo dormir una noche en el hospital, decidí no arriesgarme a deglutir sin masticar unas frutas que además no me gustan nada.

Tampoco he cumplido con el resto de la tradición, es decir, ver el final del concierto de Año Nuevo y el principio de los saltos de esquí. Pero brindamos con un buen cava en la compañía de Conchi, una vecina y amiga a partir de un encuentro en la cabalgata de Reyes de Paterna del año pasado. Compañera de paseos matutinos, café y Coca Cola Zero, de risas y terapia emocional recíproca. Y mientras tanto, Gran Héctor y Héctor Chiquitín jugaban con camiones a nuestros pies... hasta que cogieron más confianza y aquello prometía convertirse en una noche de armarios revueltos.

El día 1 ha pasado sin pena ni gloria, lo que para mí es una pérdida de tiempo. Reconozco que eso en parte es debido a mis circustancias... pero por la otra parte es por falta de espontaneidad. Y lo que no ha cambiado en 2013 es la lucha por hacer los deberes... pero ¿conseguiré que eso cambie de lucha a responsabilidad y gusto por lo bien hecho?