MANDALAS


Mandala es una representación esquemática del microcosmos y el macrocosmos,
utilizadas por el hinduismo y el budismo, aunque la mayoría de las culturas tiene representaciones mandálicas con intención individual como los pavimentos de algunas iglesias góticas, los rosetones de vidriera de las mismas, las mandorlas del arte cristiano medieval o diagramas de pueblos indios, entre otros.

Pintar mandalas es una de las múltiples formas de relajación. No se precisa para ello ningún tipo de preparación y por ello lo puede realizar cualquier persona de cualquier edad, favoreciendo además la creatividad.



Se presentan como dibujos simples con trazo externo y espacios en blanco para
colorear. En general se colorean desde fuera hacia adentro para favorecer la concentración en el yo interior, y de dentro hacia afuera para exteriorizar sentimientos o favorecer la relación con el mundo exterior.

En algunos colegios se utilizan los mandalas para favorecer la concentración por parte de los niños.

Comencé a pintar mandalas durante una larga estancia en el hospital, cuando mi estado de salud era bastante precario. Me lo recomendó la psicooncóloga del IVO (gracias, Ana) con la cual sigo en tratamiento. Me ayudaron a pasar las horas, olvidar el hambre (estaba con nutrición partenteral) y mitigaban el dolor físico. 

El primer libro fue uno titulado La Sanación con Mandalas, y pinté directamente en el libro con rotuladores Carioca y pinturas Alpino. Cuando llegué a casa seguí buscando más mandalas que pintar y encontré una gran variedad en internet, de donde fuí imprimiendo imágenes y las que más me gustaban las mandaba fotocopiar en papel de más grosor y en un tamaño más grande.

Después encontré en la Casa del Libro (cada vez que entro en una librería miro a ver que hay) un libro muy interesante y al módico precio de 14,95€, que se llama Un Millón de Mandalas, que viene acompañado de un CD con el que se pueden hacer infinidad de combinaciones (de ahí el nombre del libro) con las tres partes de las que consta cada mandala (círculo central, anillo medio y externo) y poder imprimirlas en el tamaño que se quiera.

A partir de ahí se me fueron quedando pequeños los rotuladores Carioca y las pinturas Alpino. Necesitaba mas variedad y calidad. En algunos casos las tiendas del tipo Todo a Cien o de chinos son una mina, ya que tienen una gran selección de rotuladores de purpurina, metalizados, resistentes al agua, dorados, plateados, acuarelables (también pinturas), de varios grosores de puntas, con punta doble... y a muy buen precio.

Pero los mejores que he encontrado, con mucha diferencia (incluido el precio) son los rotuladores Pantone Universal. Es una maravilla pintar con ellos. Tienen dos extremos. Uno de ellos es como un rotulador normal, mientras que el otro es como un pincel con el que se pueden realizar trazos de grosores variados en función de la presión que se ejerza. Merece la pena ahorrar un poco y darse el gusto...

A continuación se puede ver una selección de los mandalas que he ido realizando a lo largo de los últimos meses.


1 comentario:

  1. Sol, las que pintas ya son una pasada. ¿No te animas a diseñarlas?

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